La historia de Bowerloo


La guerra de los complementos

Cuentan que allá por los años 90 Versace dejó de usar las corbatas: “ya no es un símbolo de distinción, pues se la ponen hasta los bandidos” – decía. Y el tiempo le ha dado la razón. La corbata ya no es un símbolo que destaque en la sociedad. Se asocian a la rigidez y la seriedad. A los negocios más tradicionales, a lo anclado en el pasado.

La pajarita irrumpe como la nueva ola de frescor y dinamismo, dando la versatilidad necesaria para cualquier momento. Cómo ya hicieron en su día las corbatas, existe un amplio abanico de posibilidades. Las hay desde las más llamativas a las clásicas. Con un par de diferencias importantes: no se te quedará enganchada en ninguna parte. Y siempre estará visible, lleves las capas que lleves. Entre otras.

No nos cansamos de decirlo, estilo es atreverse. Y el estilo no es algo único de grandes cenas y celebraciones. El estilo se tiene a diario, desde que uno se levanta se toma un café hasta que se acuesta. Y como su nombre indica, los complementos te hacen único.

Olvida lo viejo, y abraza lo nuevo. Dale el toque de frescor que tu rutina necesita. Pon una pajarita en tus looks mas cotidianos: una salida con la moto, unas cervezas con los amigos, una reunión de trabajo o simplemente sal a la calle.